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Endodoncia proviene del griego Endo que significa
"dentro" y Odontos que significa "diente". El
tratamiento endodóntico trata el interior del
diente. Si una caries infecta la cámara donde se
encuentra el nervio, la única forma de salvar el
diente sin extraerlo es con un tratamiento del
conducto radicular.
Dentro de la dura cubierta exterior del diente hay
una pulpa formada por vasos sanguíneos, vasos
linfáticos y nervios que nutren al diente. Los
conductos radiculares que contienen la pulpa se
extienden hasta la parte terminal de la raíz
llegando al hueso.
Una
caries profunda o una lesión en la superficie del
diente puede ocasionar graves daños e infecciones en
los nervios y vasos de la pulpa. La endodoncia o
tratamiento de conductos consiste en limpiar la
cámara pulpar, así como los conductos infectados y
colocar después un material de obturación para
sellar esos espacios que fueron previamente
limpiados y desinfectados. |